After the Beatles split, George Harrison filled Abbey Road leftovers and new songs into All Things Must Pass (1970), then proved the quiet one could open the charts alone.
En noviembre de 1970 George Harrison situó Isn't It A Pity en All Things Must Pass: siete minutos pacientes bajo Spector para una canción que los Beatles habían aparcado.
Riffs and Beats encuentra a George Harrison en Friar Park al amanecer, sombrero de jardinería, sitar y guitarra en un banco, tratando el más allá como otra mañana quieta.