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Beetlebum – Blur: Apertura del homónimo que sale del Britpop

Enero 1997: número uno UK, salas RADAR de Street, un hábito a la vista

Beetlebum abre el quinto álbum de Blur con un balanceo mid-tempo pesado: batería amortiguada, líneas de guitarra torcidas de Coxon, voz de Albarn que se desliza entre afecto y vacío. Publicado como lead single el 20 de enero de 1997, llegó al número uno de la UK Singles Chart, el segundo del grupo tras Country House. El álbum homónimo llegó en febrero, grabado con Stephen Street entre sesiones en Londres y trabajo que se derramó hacia Islandia. Tras años de inglés disfrazado y batallas de listas con Oasis, esta era la puerta de salida. La sonrisa se ha ido. Quedan paciencia, espesor y una letra que no guiña el ojo.

Street capturó buena parte del disco en discos duros Otari RADAR, lo que permitió a la banda guardar jams y remodelarlos en vez de perseguir un barniz Britpop de una sola toma. Beetlebum mantiene una paciencia narcótica: el estribillo sube sin sonrisa Britpop, y el vocabulario «she’s a gun» / «beetlebum» apunta al consumo de heroína del que Albarn hablaría después abiertamente en entrevistas. La producción se queda espesa más que brillante. El kit de Rowntree se sienta profundo en la mezcla; el bajo de James se mueve bajo el roce de Coxon en vez de competir. Se oye el peso de la sala antes que cualquier disfraz. Ese era el sentido de dejar el carnaval de Parklife sin anunciar un manifiesto en la portada.

El vídeo de Sophie Muller sitúa a los cuatro en una habitación pálida, casi clínica, con cortes que siguen la lenta subida de la canción y rechazan el color de carnaval. En la radio el tema no sonaba a nada del carnaval de Parklife. América aún necesitó Song 2 para interesarse; Gran Bretaña puso este primero arriba, lo que dice mucho sobre un público listo para un Blur más oscuro. Vuelve a la secuencia del álbum y la apertura sigue fijando las reglas: canciones más cortas, guitarras más sucias, menos inglés disfrazado. Los remasters mantienen el equilibrio de Street; las versiones en directo a menudo estiran el outro sin arreglar el frío de la letra.

And when she lets me slip away / She turns me on and all my violence is gone.

(Damon Albarn, letra de Beetlebum, Blur, 1997)

Beetlebum es la postal de esa salida, un número uno que se niega a celebrar. Abre un álbum que también guarda Song 2, On Your Own y Look Inside America, sin comportarse nunca como un lead single escrito para agradar a programadores de radio. El disco homónimo llegó al número uno UK; esta apertura dijo a los oyentes qué tipo de número uno sería.

Un número uno UK sobre hundirse. Esa fue la puerta fuera del mobiliario Britpop. Dale al play por la batería amortiguada y las líneas torcidas de Coxon, quédate por el afecto vacante de Albarn, y fíjate cuánta poca animación necesita un éxito de listas cuando la banda ya ha decidido dejar el perchero de disfraces.

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