Las categorías devueltas al otro lado de la mesa
La entrevista australiana de Day by Day, en 1985, encuentra a Grace Jones el año de Slave to the Rhythm, la producción de Trevor Horn que convirtió una canción en una arquitectura entera, con Jean-Paul Goude todavía modelando la imagen. Agresión, masculinidad, feminidad, deseo: cada casilla que ofrece el reportero se vuelve una pregunta que ella devuelve. No se explica hasta volverse manejable. Corto, afilado y todavía radical, el clip es una lección de negarse a ser traducida por alguien que no entendió el encargo, mientras la voz sigue exactamente tan grande como la sala.