Warner Bros., Mark Hill de vuelta en el estudio
En septiembre de 2005, Craig David publicó The Story Goes… en Warner Bros., reencuentro con Mark Hill para un tercer álbum tras Born to Do It y Slicker Than Your Average. El cantante de Southampton ya había llevado el UK garage a la radio pop. Aquí el brief se inclina a una producción R&B más limpia, grooves mid-tempo y baladas mezcladas para la claridad de Spike Stent más que para sistemas 2-step.
Mark Hill produce cortes clave: All the Way, Don’t Love You No More (I’m Sorry), Separate Ways, Johnny, Do You Believe in Love y Let Her Go. Otras salas aportan Rick Nowels, The Underdogs, Lee Groves, Soulshock and Karlin y Mark Taylor. La programación y el brillo importan: Lee Groves en varias bases, Spike Stent en la mayoría de mezclas. El álbum no tuvo campaña retail completa en EE. UU. al inicio; Atlantic dudó del encaje de mercado, y el empuje americano llegó después como importación y digital.
All the Way abre con un bounce de club claro y el fraseo elástico de David sobre un groove de Mark Hill. El vídeo de Max & Dania lo mantiene en modo nightlife sin enterrar la voz. Don’t Love You No More (I’m Sorry) baja a R&B de disculpa con un gancho memorable. Unbelievable apunta al brillo radio; Hypnotic y One Last Dance (con Nowels) abren la vía balada. En todo el disco la voz queda al frente, lo bastante seca para leer cada sílaba.
En listas el álbum llegó al n.º 5 UK y lideró el chart de álbumes R&B británico. También entró en el top 10 en Australia, Francia, Italia, España y Suiza. Las ventas globales pasaron del medio millón. Menos que la era del debut, pero suficiente para mantener a David en radios europeas en 2005-2006.
If you know you gon’ be hittin’ the club tonight / Then you gotta make sure that you’re looking right.
(Craig David, All the Way, 2005)

La recepción crítica fue de tibia a cálida: elogios al oficio y a los ganchos, notas de que el filo garage de 2000 se había suavizado. Justo. El disco es un álbum pop-R&B pensado para singles y playlists adultas, no un documento garage. Los temas de Hill siguen llevando el swing más afilado; las producciones más americanas rellenan el tiempo sin igualar ese golpe.
El contexto importa. Tras el gran debut y un segundo disco ya estirado hacia el R&B US, The Story Goes… consolida. David demuestra que puede escribir confesionales mid-tempo y aún clavar una apertura de pista. Los años siguientes traerían más reinicios; este documenta con claridad el capítulo Warner de mediados de los 2000.
La secuencia del álbum imita una noche que se enfría: bounce de club delante, baladas de disculpa en el medio, cierres más suaves. Las mezclas de Spike Stent mantienen la voz por encima de la percusión programada sin ahogar el swing de Mark Hill. Para quien llegó vía Fill Me In, este es el capítulo en que David suena menos a exportación garage y más a cantante R&B internacional con festivales y TV por Europa.
Pon All the Way junto a 7 Days y oyes el arco de carrera: del breakthrough garage-pop al barniz R&B internacional. The Story Goes… es ese capítulo intermedio en forma de álbum, mezclado lo bastante alto para la radio y secuenciado para una noche que empieza en la pista y termina en un slow.