Veintitrés semanas, y un récord que aguantaba desde 1953.
La pregunta parece un juego hasta que una canción se niega a irse. En la Official UK Singles Chart publicada el 4 de septiembre de 2026, la respuesta queda cerrada: Rein Me In, de Sam Fender y Olivia Dean, pasó 23 semanas no consecutivas en el número uno. Ningún sencillo en la historia de la lista lo había hecho.
El dúo llegó en junio de 2025. Fender había cantado primero la canción solo en People Watching, publicado en febrero, y Dean añadió una segunda voz. No alcanzó la cima hasta la lista del 20 de febrero de 2026, la misma temporada en que ganó el Brit Award a la canción del año. El sello era Polydor. La subida misma tardó meses, lo que vuelve más extraña la estancia arriba, no más fácil.
La marca que rompió parecía inamovible. I Believe, de Frankie Laine, pasó 18 semanas en el número uno en 1953, cuando la lista apenas tenía un año. Bryan Adams aguantó 16 semanas en 1991 con (Everything I Do) I Do It for You. Wet Wet Wet aguantó 15 en 1994 con Love Is All Around. En la semana 23, Rein Me In también superó las 22 semanas sumadas de todas las versiones de I Believe, las 18 de Laine más cuatro de Robson and Jerome en 1995.
La racha no fue una línea recta. En marzo de 2026, American Girls, de Harry Styles, ocupó el primer puesto una semana, y la canción volvió. Las reglas de la era del streaming se escribieron para impedir exactamente este tipo de reinado, recortando el valor de un tema que vive demasiado cerca de la cima. Rein Me In siguió regresando, semana tras semana, por delante de cada nombre británico o estadounidense de la lista vieja.
El 4 de septiembre de 2026, Choosin’ Texas, de Ella Langley, llegó al número uno y Rein Me In cayó al número siete. La cuenta se cerró en 23. Esa cifra es toda la historia: una voz del noreste y otra de Londres, sosteniendo una cima que Frankie Laine parecía poseer desde hacía setenta y tres años.