Berlín 1977 con Iggy Pop; remake Let’s Dance, 1983
China Girl no empieza cómo un single pop de Nile Rodgers. Bowie e Iggy Pop la escriben en Berlín en 1977, alejándose del exceso. Aparece primero en The Idiot de Iggy, boceto seco y tenso más que brillo de estadio.
En Let’s Dance (1983), Bowie contrata a Nile Rodgers para un disco pensado para salas mayores y radio más clara. Metales, guitarra rítmica y un brillo más limpio envuelven el tema. La letra conserva filo; el marco queda listo para hit. El videoclip y las listas hacen de este remake la versión que más gente conoce.
Ese éxito marca el paso de Bowie a la maquinaria pop mainstream tras los años de Berlín. El tema tambien generó controversia por su imaginería y por cómo raza y deseo se sitúan en la letra. Bowie lo llamó luego una declaración simple y directa contra el fanatismo, lo que no cerró el debate sobre la puesta en escena del video.
Fue una declaración « very simple, very direct » contra la intolerancia.
(David Bowie, Rolling Stone, 1983)

Pon The Idiot y Let’s Dance seguidos y se oye el giro de carrera: mismos huesos, distinto brief de producción. Rodgers hace viajar el estribillo; la toma de Iggy deja la sala más fría.
Décadas después, China Girl sigue siendo un caso de estudio sobre cómo Bowie reutilizó su catálogo. No ocultó la coescritura con Iggy. Lo escaló al pop MTV sin borrar el origen berlinés.