Un mantra en el salón, luego la mitad de las sesiones de Big Chair
A finales de 1984, en Wool Hall, Beckington, el productor Chris Hughes llega un lunes y le pide a Roland Orzabal que toque una canción que su teclista Ian Stanley había oído el fin de semana. Orzabal monta una caja de ritmos pequeña y un sintetizador, pulsa un tono de bajo y canta la única parte que tiene terminada: shout, shout, let it all out. Hughes ha llamado asombrosa esa primera pasada. Orzabal oye un tema de álbum. Stanley oye un disco que puede viajar, y se queda en la canción el tiempo suficiente para firmar como coautor.
Mercury publica Shout el 23 de noviembre de 1984, segundo sencillo de Songs from the Big Chair, tres meses antes del álbum. Abre con un loop de percusión de un E-mu Drumulator y luego el estribillo, una progresión corta y repetida que no se molesta en un verso ingenioso primero. Orzabal canta la voz principal. Debajo hay power chords, una batería pesada (Hughes toca además de producir), una línea de bajo sintetizado y un solo de guitarra lo bastante largo para resultar raro en un sencillo de Tears for Fears. La versión del álbum dura 6 minutos y 31 segundos. El sencillo británico, 4:52. La radio estadounidense recibió 3:59. Stanley toca órgano Hammond y Prophet-5. Sandy McLelland hace los coros. Curt Smith está en el tema, pero la voz que sostiene el canto es la de Orzabal.
Orzabal lo ha llamado una canción sencilla sobre la protesta. Como el grupo tomó su nombre de la terapia primal de Arthur Janov, mucha gente archiva el estribillo del lado del grito. Él ha apartado esa lectura: la letra se ocupa más de la protesta política que de la terapia. El tema no pide que elijas un bando antes de cantarlo. Por eso sigue llenando una sala. El vídeo, el segundo clip de Tears for Fears dirigido por Nigel Dick, se rodó a finales de 1984 en Durdle Door, en la costa de Dorset, y en un estudio con Stanley, el batería Manny Elias y un grupo de amigos y familia. MTV lo pasó sin parar. Junto a Everybody Wants to Rule the World, es el clip que hizo legible al grupo en Norteamérica.
La canción se escribió en mi sala de estar, con un sintetizador pequeño y una caja de ritmos. Al principio solo tenía el estribillo, muy repetitivo, como un mantra. Se la toqué a Ian Stanley, nuestro teclista, y a Chris Hughes, el productor. Yo la veía como un buen tema de álbum, pero ellos estaban convencidos de que sería un éxito en todo el mundo.
(Roland Orzabal)

El sencillo llegó al n.º 4 en el Reino Unido en enero de 1985. En Estados Unidos alcanzó el n.º 1 del Billboard Hot 100 el 3 de agosto de 1985 y se quedó tres semanas, también en lo alto de Cash Box. Fue n.º 1 en Australia, Canadá, Alemania Occidental, Países Bajos, Nueva Zelanda y Suiza. La cara B, The Big Chair, no tiene letra propia. Toma diálogos de la película de televisión de 1976 Sybil, Sally Field y William Prince, la misma película que dio nombre al álbum: la silla del despacho de la terapeuta, donde Sybil se siente lo bastante segura para hablar. Smith comparte crédito de autor en esa cara B, algo raro en este catálogo.
Songs from the Big Chair salió el 25 de febrero de 1985, tras meses en Wool Hall y una tanda de mezclas en Union Studios, en Múnich. Hughes ha dicho que Shout y Mothers Talk se comieron cerca de la mitad del tiempo de producción, mientras Everybody Wants to Rule the World se escribió y se terminó en cerca de una semana con Shout todavía esperando en la mesa. Disturbed convirtió la canción en Shout 2000 en The Sickness. En 2010 un sencillo del Mundial para Inglaterra construido sobre el estribillo, con Dizzee Rascal y James Corden, llegó al n.º 1 en Gran Bretaña. El disco de 1984 no necesita el fútbol. El Drumulator sigue arrancando, el estribillo sigue respondiendo, y el solo de guitarra sigue ocupando un espacio que un grupo de sintetizadores no debía dejar abierto.
Bea | 9 octubre 2026
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Buena crónica. Había olvidado lo afilado que suena Tears For Fears aquí. Más de esto.
Pierre | 10 octubre 2026
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No es mi zona habitual pero Shout me pilló. Vale.
Ray | 11 octubre 2026
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En corto: el groove de Shout sigue siendo injusto. Buena crónica.
Jules M. | 12 octubre 2026
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Canción simple, feeling grande. Shout sigue haciendo eso. Lo suelto en el grupo. Caos asegurado.
Nadia | 12 octubre 2026
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¿Quién más pone Shout a la 1 de la madrugada y se siente entendido? Se lo dije a un compañero y se encogió. Su pérdida.
Anne | 13 octubre 2026
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Sigo poniendo Shout cuando necesito reset. No envejece. El café se enfrió mientras terminaba. Aceptable. Fin.
Rita | 14 octubre 2026
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No sabía ese detalle de la sesión. Cambia cómo oigo la intro. Se lo dije a un compañero y se encogió. Su pérdida. Discutidme.
Dan | 14 octubre 2026
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El bajo de Shout es todo el argumento. Lo demás es decorado.
Bruno | 15 octubre 2026
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Mi padre ponía Tears For Fears en el coche. Shout es mi trayecto de infancia.
Maya | 16 octubre 2026
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La gente no ve lo raro que es Shout. Este texto sí.
Inés | 16 octubre 2026
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Canción simple, feeling grande. Shout sigue haciendo eso.