La armónica expone todo el argumento antes de que llegue una palabra, una frase simple, casi tímida, y luego un pedal steel se inclina como si la sala tuviera horizonte.
En la primavera de 1966, mientras los Beach Boys cantan bajo los focos de una gira en Japón, Brian Wilson se queda en Los Ángeles y construye un disco que ya no cree en la playa.