Hansa a tope con Nick Launay
El 24 de marzo de 2008, Supergrass publicó Diamond Hoo Ha en Parlophone, su sexto y último álbum de estudio antes de la separación. Las sesiones fueron de enero a noviembre de 2007 en Hansa Tonstudio, Berlín, las mismas salas del periodo berlinés de Bowie, con la mezcla terminada en Los Ángeles. Produjo Nick Launay. Tras el tono bajo de Normandía en Road to Rouen, el encargo era claro: mantener agresiva la batería de Danny Goffey, dejar que el bajo de Mick Quinn empuje y dar espacio a los teclados de Rob Coombes sin limar aristas.
Los singles marcan el clima. Diamond Hoo Ha Man llegó primero en enero de 2008 como descarga gratuita y luego como single: stomp glam, Gaz Coombes en persona de cómic, Charly Coombes ya reforzando en directo la segunda guitarra. Bad Blood siguió en marzo con un vídeo de Keith Schofield y acabó en Need for Speed: Undercover. Rebel in You, editado en junio en Supergrass Records tras el lío de EMI, cerró la campaña en vinilo limitado a 1.500 copias. En listas el disco llegó al n.º 19 UK, su pico de estudio más bajo, aunque los conciertos de ese verano seguían tratando las nuevas canciones como material de set principal.
Sónicamente es un disco de ciudad. Las guitarras quedan fuzzy y adelante, la batería ocupa el centro y la mezcla se mantiene seca para oír los fills de Goffey. 345 y Rough Knuckles persiguen la desorientación en la letra; Whiskey & Green Tea y When I Needed You bajan el pulso sin perder el golpe de la banda. La lista de créditos de Launay (PiL, Nick Cave, Midnight Oil) encaja: quería la energía en directo de Supergrass en cinta, no otro experimento pastoral.
Sé lo que podéis hacer, y os he visto hacerlo, pero me encantaría grabar un disco en el que os la juguéis de verdad.
(Nick Launay, citado por Gaz Coombes sobre Diamond Hoo Ha)

Fuera del estudio, 2008 fue un año turbulento. El vaivén de Parlophone dejó Rebel in You a la deriva y, en el año siguiente, Supergrass dejó EMI, firmó con Cooking Vinyl y empezó las sesiones inacabadas de Release the Drones antes de anunciar la separación en 2010. A posteriori, Diamond Hoo Ha se lee como un último gesto ruidoso: menos calor de charts que la fama de la era Alright, más swagger deliberado que la campaña de Rouen.
Lo útil es la claridad de intención. Supergrass no intentó reescribir la nostalgia Britpop; reservaron Hansa, contrataron a un productor que quería su volumen en directo y grabaron once temas que aún saltan cuando pega el bombo. Para un último capítulo de estudio, es una salida limpia: guitarras neón, batería apretada y un título que no se disculpa por divertirse.