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Don’t Stop Me Now – Queen: Super Bear en agosto, número 9 en enero

Agosto de 1978, el piano en Super Bear, el sencillo cinco meses después

En agosto de 1978, en Super Bear Studios en Francia, Freddie Mercury grabó Don’t Stop Me Now al piano. Queen estaba en Berre-les-Alpes, en las colinas sobre Niza, haciendo el álbum que se llamaría Jazz. Mercury había escrito la letra y la música. Roy Thomas Baker volvía a producir, con la banda. En el disco terminado la canción queda justo antes de More of That Jazz de Roger Taylor, cerca del final de la cara. Jazz salió el 10 de noviembre de 1978. Super Bear era un estudio residencial: la banda vivía en la colina mientras Baker llevaba las sesiones. El piano no era un boceto dejado bajo un overdub posterior. Es el disco.

Las partes de estudio se separan fácil. Mercury cantó la voz principal, cantó los coros y tocó el piano. La guitarra de Brian May en el disco es, en esencia, el solo. Taylor tocó la batería, la percusión, la pandereta y el triángulo, y cantó. John Deacon tocó el bajo. En directo, al año siguiente, May añadió una guitarra rítmica que la toma de estudio apenas tiene. El sencillo llegó el 26 de enero de 1979 en Gran Bretaña, en EMI, con In Only Seven Days de Deacon en la cara B. Entró en la lista el 10 de febrero y llegó al número 9. En Estados Unidos, Elektra lo publicó con More of That Jazz al reverso, y llegó al número 86 del Billboard Hot 100.

El vídeo, dirigido por J. Kliebenstein, se filmó el día del lanzamiento británico, el 26 de enero de 1979, en el Forest National de Bruselas. Con Mercury, la banda tocó la canción en la gira de Jazz y en la Crazy Tour ese año, y está en Live Killers. May oyó la diversión y, debajo, la preocupación. La letra es una noche que se niega a que la interrumpan. Dentro de la banda, en 1978, la preocupación ya era Mercury.

Me parecía muy divertida, pero tenía una sensación de fondo: «¿No estamos hablando de peligro?» Porque en ese momento nos preocupaba Freddie.

(Brian May, Absolute Radio, 2011)

La segunda vida pública de la canción cabe en un hecho concreto, porque cambió quién se la encontraba. La película Shaun of the Dead, en 2004, puso el estribillo en un pub y mandó a un público nuevo hacia un sencillo que nunca fue número 1. En el disco mismo no había nada que rescatar. La figura de piano es el motor. El solo es la salida. La pandereta y el triángulo de Taylor impiden que el tema se vuelva un discurso sobre la velocidad.

Lo que May oyó en 1978 sigue en la mezcla. Don’t Stop Me Now es alegre en el sentido llano: un cantante que decidió que no lo pararan, tocado desde un piano en un estudio residencial de los Alpes Marítimos, publicado en invierno y detenido en la lista británica en el número 9. La sensación de fondo no entró en el montaje. El piano sí.

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