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Prince – Homónimo, aún tocando todas las partes

Homónimo, aún tocando todas las partes

El 19 de octubre de 1979 Warner Bros. publicó Prince, el segundo álbum homónimo del músico de Minneapolis entonces acreditado simplemente como Prince. Tras el pulido costoso de For You (1978), que también había escrito y producido solo, Warner quería un seguimiento más rápido y apto para radio. Las sesiones fueron de abril a junio de 1979 en Alpha Studios, en Burbank; los remixes en Hollywood Sound Recorders y el mastering en A&M. Prince tocó casi todos los instrumentos. La portada – torso desnudo sobre azul claro, nombre en script rosa – se volvió el primer retrato ampliamente reconocido.

El single I Wanna Be Your Lover abre con ganchos en falsete y un funk disco seco. Encabezó el Hot Soul Singles de Billboard y llegó al n.º 11 del Hot 100, su primer gran hit pop nacional, con más de un millón de copias. Why You Wanna Treat Me So Bad? endurece la guitarra; Sexy Dancer apunta al club; Bambi vira al rock; Still Waiting y When We’re Dancing Close and Slow bajan el tempo; I Feel for You sería luego un éxito de Chaka Khan. Nueve temas, cuarenta minutos, formato compacto.

La promoción pasó por American Bandstand en enero de 1980: tocó I Wanna Be Your Lover y Why You Wanna Treat Me So Bad? y respondió a Dick Clark con una edad afirmada a secas. El álbum fue platino y quedó por encima de For You en crítica y ventas. La radio dance y R&B clavó los singles; el rock empezó a notar los solos de Bambi y Why You Wanna Treat Me So Bad?.

Este chico va a ser una gran estrella, y se lo merece.

(Robert Christgau, Christgau’s Record Guide, sobre Prince (1979))

Frente al debut, Prince amplía la paleta sin soltar el control de estudio en solitario: funk, baladas quiet storm y guitarra rock en el mismo vinilo. André Cymone y otros amigos de Minneapolis ya orbitaban en directo, pero el disco sigue leyéndose como construcción solo. Esa tensión – banda en escena, Prince solo en cinta – explotaría con Dirty Mind un año después.

El balance es concreto: este es el álbum que convirtió a Prince en nombre de listas, cargado por un hit en falsete y una portada reconocible en tienda. Sin I Wanna Be Your Lover, el golpe más sucio de 1980 y los años Revolution cuestan más de explicar al público masivo.

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