Larry Davis blues revived with a hot Strat
Texas Flood, tema homónimo del debut de Stevie Ray Vaughan and Double Trouble en Epic (1983), abre con un 12 compases lento y un tono de Stratocaster grabado caliente. Larry Davis lo cortó en 1958; Vaughan no reinventó la forma tanto como devolvió el blues eléctrico texano a radios y tiendas de guitarra, con volumen, precisión y ataque de trío en vivo. Las sesiones fueron rápidas y secas tras el buzz de Montreux y el círculo de Let’s Dance de David Bowie.
La voz de Vaughan se siente detrás de la guitarra, no por encima. Los solos se quedan en los cambios pero golpean: bends, vibrato ancho y spring reverb húmeda que aún suena a amplificador de club, no a rack. Double Trouble (Tommy Shannon al bajo, Chris Layton a la batería) mantienen el pocket lo bastante lento para que la letra de inundación sea a la vez parte meteorológico y queja sentimental.
El disco ayudó a reactivar el interés mainstream por la guitarra blues-rock a inicios de los 80, entre resaca disco y flash hair metal. Los álbumes posteriores ampliaron el catálogo, pero Texas Flood sigue siendo la puerta de entrada: un debut que vendió al trío en marcha y devolvió un estándar regional a estanterías cercanas a MTV. Su herencia es práctica: incontables guitarristas aprendieron el ataque SRV con este corte, y los clubs de blues aún lo piden cuando quieren la Strat fuerte y lenta.
