Un piano de 1969, volteado hasta no poder repetir el truco
El piano es melancólico y ya viejo, una figura de The Human Abstract de David Axelrod, de 1969, puesta en una habitación que no pertenece a 1969. La batería llega tarde, suave, hip-hop en el bolsillo y en ninguna parte cerca de una fiesta. Una voz dice midnight como si nombrara una estación. Midnight in a Perfect World no describe una utopía. Describe la hora en que la ciudad ha terminado de actuar y los samples, apilados, empiezan a sentirse como clima. Josh Davis, como DJ Shadow, no rapea. Edita. La emoción está en las juntas, y en la decisión de dejar un loop el tiempo suficiente para que olvides que es un loop.
Encontró el sample principal hacia 1992, al principio de su vida con una MPC, y le pareció un loop pequeño y hermoso en un tiempo en que loopear todavía bastaba. El beat lo volteó de un modo que ha dicho que no podría repetir. No recuerda el gesto. Luego puso el loop sobre ese beat, y la canción nació. Endtroducing….. salió en 1996 en Mo’ Wax, hecho de discos, sin banda, los créditos en las notas porque quería visible el linaje. James Lavelle pidió los ocho samples con más probabilidad de causar problemas. El piano de Axelrod estaba en la lista, con otros que Shadow creía que podían morder. Ofreció más nombres. Lavelle dijo que tenían las manos llenas. El disco se armó en el área de la bahía, en el método apretado que hacía un álbum entero con otros discos, y entró en el Guinness como el primer álbum compuesto por completo de samples. La fanfarronada importa menos que el piano.
Quería la pieza como una puerta cálida, una de las tres cosas más reconocibles que había hecho, una canción que la gente conociera de inmediato y que, esperaba, no estuviera gastada. El vídeo lo describió en 1997 a un periódico de la bahía como nada superfluo: loops de tiempo ordinario, buscar discos, la cultura que alimentaba el sampler. En una pista el tema es demasiado lento para dominar y demasiado completo para hablar por encima. Se volvió el centro nocturno de un disco que llamaron trip-hop, una palabra que él trató como un accidente de archivo. El archivo se quedó. El piano no lo necesitaba.
Tenía el beat, pero lo había volteado de un modo que no podría volver a hacer. Ni siquiera recuerdo cómo lo hice. En algún momento decidí aplicar ese loop a ese beat y así nació Midnight.
(DJ Shadow, The Quietus)
Lo que el calor esconde es la duda que ha dicho que corría bajo las sesiones. Un mundo perfecto, en el título, no es una afirmación. Es una pregunta que la música se niega a contestar, como otros títulos del disco preguntan cómo es tu alma y luego niegan el diagrama. Axelrod, ha dicho, era un lobo con ropa de easy listening. Shadow guardó la ropa y dejó que el lobo caminara. Se oyen los dos si te quedas después de lo bonito. La mayoría se queda. Esa era la nota amable, y funcionó.
Lo que queda es el volteo que no puede reproducir. Midnight in a Perfect World es una canción hecha de decisiones que no se repetirán, una perfección extraña para un hombre que trabaja loopeando. La hora del título no deja de llegar. El piano, de un disco que ponía a sus amigos buscadores, sigue sonando como si hubiera esperado esta noche más lenta.