El single insignia de una casa en Wiltshire
La grabación de Ten Summoner’s Tales se hace en Lake House, la casa de Sting en Wiltshire, de junio a diciembre de 1992, mezclada en The Townhouse en Londres y masterizada en Masterdisk en Nueva York. Hugh Padgham coproduce, como en The Soul Cages. Contó a Recording Musician en mayo de 1993 que los días empezaban tarde, paraban para un almuerzo de verdad y rara vez se atascaban, y que esperaba que eso se oyera en la música. If I Ever Lose My Faith in You es la canción que les dice que el álbum tiene un centro.
La banda es el grupo pequeño de la gira de Soul Cages: Sting al bajo y la voz, Dominic Miller a la guitarra, Vinnie Colaiuta a la batería, David Sancious a los teclados. Graban en la misma sala. Los relatos del primer día dicen que la base se terminó en unos pocos pases, incluidos los ensayos, en vez de construirse con overdubs aislados. Se oye en cómo se contestan el bajo y la batería. Es un single pop que todavía suena a cuatro personas mirándose.
La letra es precisa sobre lo que ha soltado y vaga sobre lo que ha guardado. Ciencia y progreso, la iglesia, la gente de la televisión, políticos que parecen presentadores de concursos: esos tienen nombre. El you del título, no. A&M publica el single el 1 de febrero de 1993, antes del álbum. Llega al n.º 14 en el Reino Unido y al n.º 17 del Billboard Hot 100. En Canadá alcanza el n.º 1 de la lista RPM y se queda tres semanas, acabando el año entre los singles más grandes del país.
Howard Greenhalgh dirige el vídeo, rodado alrededor de Glastonbury Tor y la costa sur de Inglaterra, con Sting figurado a ratos como un rey frente al mar. En los Grammy de 1994 la canción gana Best Male Pop Vocal Performance y queda nominada a Record of the Year y Song of the Year. Ten Summoner’s Tales opta a Album of the Year. Luego dijo al Independent que le sorprendió ser el disco más pinchado en la radio estadounidense en 1993. Creía que había cogido un humor: la fe ida de gobiernos e iglesias, la esperanza guardada igual.
Solo he dicho: si alguna vez pierdo la fe en ti, y ese ti puede ser mi productor, la fe en Dios, la fe en mí mismo, o la fe en el amor. Creo que es importante no definirlo, porque una vez que puedes definir algo, se evapora.
(Sting, 1993)

Después de The Soul Cages, escrito a la sombra de la muerte de sus padres, este álbum es más claro sin fingir que la duda se ha ido. El single es la prueba: un estribillo recto, una banda grabada mirándose, una letra que enumera instituciones y no nombra la esperanza. Sting dijo a Rolling Stone en 1993 que sabía que tenía gancho y que la veía como un buque insignia. Sin eso, dijo, no tenía mucho sentido sacar un disco.
Se ha quedado en el repertorio, pasando con los años de apertura a bis. La versión que hay que oír es la toma de Lake House en Ten Summoner’s Tales, no un edit de recopilatorio posterior. Una casa en Wiltshire, cuatro músicos, un estribillo que sigue sin decir quién es ese you.